• Proporcionar una supervisión fiscal adecuada y proteger el dinero de los contribuyentes.
  • Mantener una tasa de milésimos adecuada en la ciudad para que los residentes reciban servicios de alta calidad por los impuestos y aranceles que pagan.
  • Asegurar de que las pensiones de la Ciudad sean fiscalmente sostenibles, sean asequibles para los contribuyentes a largo plazo y sean justas para los empleados públicos que prestan servicios.